domingo, 29 de junio de 2014

CAPÍTULO 3: JESSY EN APUROS





DÍA:28 DE JUNIO





























Narra Jessy:


 Seguía enfadada con mi madre así que llegué a mi casa y trepé por el balcón de mi habitación hasta abrirme paso hacia ella. Entré y rápidamente me puse a realizar la maleta. Escuché una voz, era mi madrastra. Acabé de realizar la maleta y la deposité por el balcón. Su voz cada vez se escuchaba más fuertemente y notaba como se acercaba. Rápidamente me escondí debajo de la cama con cuidado de que ella no supiera que me encontraba allí. Permanecí allí durante un tiempo.

- Vaya, esta niña tiene todo desordenado. Cuando vuelva me va ha escuchar - habló para si misma.

- Ya te estoy escuchando, zorra - pensé mientras intentaba aguantar la respiración con todas mis fuerzas.

La puerta se cerró y yo salí de mi escondite. Suspiré aliviada y me dispuse a salir de allí. Salí y cerré la ventana, luego, me agarré al posa manos del balcón y miré detenidamente la maleta que se encontraba como a unos 8 metros de distancia. Sin más reparo, salté cayendo encima de la maleta. El daño que me hice fue mucho menor que la bofetada de mi madrastra por la mañana.

Miré detenidamente la casa, sabía que hasta dentro de dos semanas no la pisaría. Al único que echaría de menos sería a mi hermano.
Decidí encaminarme hasta la casa de Miriam. Por el camino, no dejaba de pensar en el misterio hermano de Miriam. Sentía muchísimas ganas de conocerle personalmente y este era el momento.

Mi madrastra estaba cabreada conmigo pero en cambio, yo con ella no. Para mí esto resultaba como una rutina, estaba tan acostumbrada a mis discusiones con ella que ya ni me inmutaba y lo peor es que todo comenzó cuando mi padre murió. Todo cambio: ella empezó a maltratarme, a desentenderse de mí y a dejar de obsequiarme con cariño como lo hizo durante tiempo atrás.
Mientras pensaba en todo eso, una fuerte tormenta de lluvia se hizo presente. Llevaba un día...
Por fin, a las siete y cinco de la tarde llegué a casa de Miriam. Llegué demasiado tarde y pensé que Miriam me estaría esperando ansiosa.

Toqué el timbre con habilidad y esperé a que la puerta se abriera. Seguía lloviendo cada vez más.

- Ábrete coño - susurré con desesperación.







Narra Coque:



El día trancurrió con normalidad. A mi hermana no la había visto desde la hora de comer, se encerró en su cuarto durante toda la tarde.
Cuando estaba llegando a la final de Monster Truck en la PlayStation4, escuché el ruidoso sonido del timbre de la puerta principal. Al principio, pasé pero cuando la impaciencia y pesadez se hicieron más intensos, decidí dejar el juego pausado durante unos segundos y abrir la puerta.

- Ya voy - grité con sarcasmo.

Abrí la puerta y vislumbré a una chica rubia, pequeña, de ojos y mirada intensa y bastante empapada por la lluvia.







 - Vaya, lo siento. Pasa, por favor - respondí con una sonrisa - La que está cayendo.

- Si. Gracias - respondió con frialdad. Entró y miró detenidamente la vivienda.
Cerré la puerta y me dirigí al salón.

- ¿Vienes?

Se quitó la sudadera empapada por la lluvia y me siguió con lentitud.

- Siéntate, por favor.

- Ohh, si - obedeció.

- ¿Quieres tomar algo? - pregunté mirándola fijamente.

- No, no tengo hambre. Gracias de todas formas.

Me senté a su lado. Un silencio inundó la sala.

- Por cierto, no me he presentado. Soy Jessy. Tú debes de ser Coque si no me equivoco.

- Si. Dudaba que fueras tú.

- Jajaja - rió sin ganas.

- Oye, ¿te encuentras bien?

- Si, si.

- Mi hermana no me dijo que fueras tan seria sino todo lo contrario - suspiró.

- Sólo son problemas familiares. No tiene importancia.

- ¿Tienes frío? - susurré.

- Un poco.

- Espera.

Me levanté y cogí una de las mantas de lana del aparador que componía el salón.

Me acerqué a ella y se la arrimé por los hombros con suavidad.
Me senté a su lado y le ofrecí una taza de chocolate con leche.

Ella la aceptó con timidez.
La observé con delicadeza y fijándome lentamente en todos sus rasgos físicos.

Su pelo estaba lijeramente mojado y casi no se notaba. En cambio, la piel de sus brazos estaba erizada y bastante mojada. Sus pupilas se encontraban demasiado dilatadas y parecía que había llorado hace poco.
Jessy asemejaba estar muy delgada y pálida pero aún así era un chica bastante hermosa.
Me centré en sus labios, eran finos y alargados. Acercó la taza a su mentón y bebió el chocolate con tranquilidad.


- No te imaginaba de esta forma.

- ¿Cómo? - respondió sin levantar la vista hacia mí.

- Linda.

- ¿Pensabas que era fea?

- Un poco - sonreí - pero eres todo lo contrario.

- No sé si tomármelo como un halago o...

Se terminó la taza y la dejó en la mesa.

Me reí.

- ¿ De qué coño te ries?

- Estás manchada de chocolate - dije entre risas.

- ¿Dónde? - sonrió por primera vez.

- Aquí, mira - me acerqué más a ella y limpie la superficie de sus labios con el dedo índice.

Se la enseñé y luego chupé el chocolate de mi dedo.

- Cerdo.

- ¿Por? - sonrió - oye, ya sé que nos acabamos de conocer y todo eso pero... ¿qué clase de problemas familiares?


- ¿Piensas que por una taza de chocolate caliente y una manta roja te voy a contar mi vida personal?


- Sólo te he pedido que me contarás tu problema con la familia - le miré con esperanza.


- Está bien pero debo de comenzar desde el principio.


- Tranquila, tenemos tiempo de sobra - sonreí.


- No se lo cuentes a nadie. Ni siquiera Miriam lo sabe.


- No diré nada al respecto. Para no querer contárselo ni a mi hermana debe de ser algo muy
personal.


- Verás... - comenzó a contarme - Desde que mi padre murió mi vida familiar se fue a la mierda. Cuando tenía 9 años, mis padres se divorciaron y mi madre se fue para no volver jamás. El caso es que...mi padre se volvió a enamorar y se casó tres años más tarde con mi actual madrastra: Vanessa.

- ¿Tu madre os abandonó? Dios, Jessy. ¡Es terrible! - exclamé con delicadeza.


- Si. Pues desde la muerte de mi padre, Vanessa me ha estado cuidando pero...justamente esta mañana hemos discutido por lo de quedarme a dormir en vuestra casa. Intentó de todas las formas que yo no me fuera pero no lo consiguió. Al marcharme, tuvimos una discusión y ahora mismo, ella está enfadada cuando debería ser justamente lo contrario.


- ¿Fue tan fuerte la discusión?


- Mi madrastra quiere obligarme a quedarme con ella hasta que decida lo contrario. Pronto cumpliré los 18 y quiero marcharme de casa.

- Es tu vida, es tu decisión. Cuando cumplas los 18 años puedes irte sin que nadie te lo impida. No eres su propiedad ni mucho menos - me sonrió compasivo.

 -  Además, estoy harta de hacer todas las tareas de casa mientras mi madre cuida de mi hermano recién nacido.
A veces, siento que no me quiere que solo quiere a mi hermano y a mi me deja de lado. Yo creo que solo me utiliza y que le dá exactamente igual mi vida y todo lo que tenga que ver conmigo.

- Eiii. No digas eso ni de broma. Ella te quiere sino no habría accedido a cuidarte y a adoptarte.

- Coque, mi sueño es ser libre de una puta vez y ella no me lo permite.
Sueño con eso. No lo aguante más - las lágrimas empiezan a fluír por su rostro.







- No llores. Serás libre cueste lo que cueste. Te ayudaré a salir de esta como sea. Todo se solucionará - le cogí de la mano con cariño e intenté tranquilizarla.







Ella se abalanzó sobre mi pecho y siguió llorando contra mis brazos.

- Gracias, enserio. Muchísimas gracias.

- Cálmate y deja de sollozar o me pondré a llorar yo también.
Saqué de mi bolsillo del pantalón, un pañuelo de seda y se lo entregué.

- Gracias.

Se fue relajando mientras la tenía entre mis brazos. Era una situación demasiado extraña aunque creo que yo le trasmitía seguridad y bastante confianza.

- Oye, todo se solucionará. Ya verás. Para todo hay solución, menos para la muerte.

Mientras le decía esto dejo de llorar y me miro con eses ojitos de cordero maltratado.



- Gracias eres la única persona a la que le puedo contar esto porque tu también eres el hermano mayor.

 - De nada y para lo que necesites estoy aquí.
Anda, Miriam te está esperando.


- No quiero que me vea en este estado.

- Antes, tranquilízate - la volví a abrazar con todas mis fuerzas.

- Hecho de menos a mi padre.

- Lo superarás. Sólo tienes que darte un tiempo. Venga, vé a ver a Miriam. Hace rato que te espera - sonrió.
Me devolvió la sonrisa y me miró detenidamente. Esa mirada me mató por dentro literalmente.

 Nos levantamos del sofá y cuando se iba a marchar volvió y me dijo susurrándome al oído:

- Gracias y fue un honor conocerte.

Y se fue, no sé pero con Jessy me sentí muy bien como si todos mis sentimientos mas profundos me salieran de dentro.
Me quede riéndome un rato en la sala, Jessy era alegre y muy simpática. Su historia me había entristecido y anonadado un poco. No tenía ni idea de que su pasado fuera tan oscuro.




Más tarde,volví a mi habitación a seguir jugando...






miércoles, 25 de junio de 2014

CAPÍTULO 2: LIBERTAD




DÍA:28 DE JUNIO











Narra Jessy:



Me desperté demasiado temprano por lo menos para mí. Eran las 11 de la mañana y los rayos del sol me cegaban desde la ventana de mi cuarto.
Cerré las cortinas y me senté en mi cama cogiendo el móvil.
Aún tenía varias notificaciones en twitter. Me conecté al facebook y descubrí un mensaje del...¡hermano de Miriam!
¿Cómo había descubierto mi facebook? ¿Cómo sabía mi twitter? ¿ Espiará mis redes sociales?
Una multitud de preguntas inundaban mi mente. Este chico era muy extraño.
Leí el mensaje:
- Buenos días, Jess - sonreí y pulse "Responder"
- Buenas. Una cosa, ¿cómo has averiguado mi facebok y cómo me has encontrado en twitter?
* Estaba conectado así que el mensaje le llegó al momento y al poco tiempo, me respondió.*
- Si te lo digo ya no es un secreto.
- Capullo.
- Jajaja. Llámame lo que quieras. No me importa.
- ¿Enserio? Bueno, no puedo insultarte porque casualmente no se nada sobre ti - sonreí.
- ¿Nada?
- Sólo sé que tienes 100K seguidores ( más bien seguidoras) en twitter y me ha sorprendido lo suficiente.
- Veo que no soy el único espía por aquí.
- Jajaj, haber, ¿qué tanto sabes de mí?- frunzo el ceño.
- Que...te llamas Jessi, tu padre falleció el año pasado en un accidente de coche, tienes un hermano pequeño y eres la mejor amiga de mi hermana.
- Es Jessy con "y".
- Es lo mismo.
- No. No lo es.
- Vale, "Jessy". ¿Mejor?
- Si - sonreí.
- ¿Ves? Sé muchas cosas sobre ti.
- Por supuesto... - le respondo con ironía.
- Tienes un bajo sentido del humor.
- No, eres tú que estás muy subidito.
- Ya, claro.
- Bueno, tengo que irme.
- "Jessy", espero verte esta tarde y conocerte al fin.
- Lo mismo digo, hasta la tarde pues.
Coque parecía un chico muy agradable y risueño aunque las apariencias engañan y por las redes sociales no puedes conocer totalmente a una persona.
Dejé el móvil en la mesita de noche y me disponí a prepararme para acudir al instituto. La verdad es que no me apetecía ir, los compañeros de clase no digamos que me caían lo suficientemente bien. Eran irritantes y manipuladores.
Decidí empezar a vestirme.
Me puse una camiseta rosa veraniega,




un pantalón corto blanco




y unas sandalias rosas a juego con la camiseta.



Bajé las escaleras y me detení al escuchar los fuertes lloros de mi hermano pequeño.
Llegué a la cocina y allí estaba, mi madrastra con el bebé en brazos zalandeándolo de un lado a otro para que se calmara y sus lloros cesaran.
- ¡Mamá, mamá! - grité por segunda vez al ver que me ignoraba.
- ¿Qué? No te escucho. - susurró en un tono alto.
Cogí de un cajón de la cocina un chupete y se lo dí a mi hermano. Él sonrió y se lo metió en la boca con picardía.
- Te gusta, ¿verdad? - susurré con dulzura mientras le acariciaba la mejilla.
Mi madre apartó a mi hermano nada más verme acercarme a él. Fue al salón y lo recostó en la cuna junto a su perro peluche. Su adicción a los peluches la había heredado de mí, por lo menos, nos parecíamos en algo.
La madrastra volvió a la cocina y se colocó delante de mí con los brazos cruzados mientras fruncía el ceño levemente.
- Mamá, tengo que pedirte algo... - susurré sin mirarle.
- Te he dicho varias veces que no me llames "mamá", no soy tu madre sino tu madrastra. - me miró mosqueada mientras golpeaba el suelo fuertemente con el pie izquierdo. Vale, estaba cabreada.
- Ma...Vanessa, las clases ya han terminado y Miriam me ha ofrecido quedarme a dormir en su casa toda la semana para celebrarlo. Me preguntaba si... me dejarías ir... - cerré los ojos apretándolos fuertemente. Sabía su respuesta, lo que me diría.
- Ya te lo he repetido varias veces. Mientras María...
- ¿María? - la interrumpí.
- Pues, como se llame. Mientras, tu amiga conviva con su hermano no te dejaré pisar esa casa. Imagínate que es bicho inmune se atreve a entrar en el cuarto y te viola sin tu consentimiento o aún peor, ¡te deja preñada! No, Jessica, no te permito quedarte con esos dos una semana. Es extremadamente peligroso.
- Pero si su hermano ya no vive con ella, se mudó aprovechando la llegada de su tía, que cuidará de Miriam y de la casa de ahora en adelante. Ya no existe ninguna excusa por la que no poder ir - hablé con autoridad.
- Aún así no creo que sea buena idea.
¿Pretendes dejarme una semana al cargo de los cuidados de la casa y de tu hermano?
- Vanessa ,pronto cumpliré los 18 años me haré mayor y no podré ayudarte porque yo tendré mi vida. Por eso creo que no debería ni pedirte permiso para poder pasar la semana junto a mi mejor amiga.
- Tú nunca te irás de esta casa sin mi consentimiento. ¿Entendido? No puedes hacer lo que te plazca, aún eres una niña. No sabes a lo que te enfrentas cuando recorres el mundo.
- Me dá exactamente igual. Es mi vida, aprenderé y me enfrentaré a todo lo que me venga encima.
- Pues venga ,vete toda la semana a casa de tu amiga. Averigua cual es tu camino y hazte madura a tu manera.
- ¿Y qué pasa con mi hermano? - dije con tono preocupante.
- Me ocuparé yo de él como me sea posible.
- Te juro que si no existiera mi hermano me habría marchado hace mucho tiempo. Habría salido por esa puerta y no miraría atrás. Me iría. Estoy harta de que no me dejes ni coger a mi hermano en brazos, de que me obligues a hacer todo el trabajo duro y de no recibir ni un misero "gracias" por todo lo que he hecho por ti y por esta familia.
- Habría salido por esa puerta y no miraría atrás. - se burló - Vete si te atreves pero una cosa, si te vas estás puertas quedarán cerradas de por vida. ¿Me escuchas? Te he criado y lo siguó haciendo, "las gracias" me las tendrías que dar tu a mí. Mientras, vivas conmigo harás todo lo que yo te diga.
- ¿¿No puedo mandar sobre mi propia vida,es lo que estas diciendo??
- Exacto, para ser tan cortita de mente...pillar lo has pillado - levantó la ceja en señal de aprobación.
- Tú no eres nadie, no eres mi madre, no eres mi familia. No tienes derecho a decirme lo que tengo que hacer. Soy libre y si quiero irme, me voy. ¿OK? ¡No eres mi madre! - gritó con fuerza.
Me pegó una bofetada improvisada en la cara y las mejillas se me tiñeron de rojo ante el impacto.
Me toqué la mejilla e intente aguantar el dolor.
- No vuelvas a levantarme la voz.
Mi hermano ante los berridos se despertó y comenzó a llorar.
Le mandé una mirada asesina a Vanessa mientras salía por la puerta y la cerraba con fuerza.
Corrí desesperadamente hacia la parada de autobuses. Odiaba las discusiones con mi madrastra, la verdad es que últimamente todos los días discutíamos por algo, al final, se acaba enfadando tanto que me pegaba en alguna parte del cuerpo. En estos momentos era cuando más echaba de menos a mi padre. Él no soportaba las peleas y si viera esto se cabrearía mucho con las dos.
Me subí al autobús recapacitando sobre mi futuro. Mientras miraba por la ventana, podía observar la suave brisa de verano acariciando mis sentidos. Poco a poco me fui quedando dormida...
Me encontraba en las montañas de los Alpes, en el cielo se podía destacar el atardecer mientras el viento soplaba con fuerza. Empecé a correr por el campo verdoso, mi vestido corto de lana blanca me entregaba conformidad y mis pies descalzos acariciaban la hierba fresca y suave. Se podían escuchar desde lo mas alto de las montañas a las alpacas que disfrutaban del hermoso aroma de la tranquilidad. Me sentía libre, me acosté en el césped y cerré los ojos mientras iluminaba una dulce sonrisa. Me encantaba, todo iluminaba felicidad y se notaba la paz que reinaba en esas tierras.
- Señorita, ya hemos llegado - el revisor del autobús interrumpió mi dulce sueño.
- Ohh, gracias por avisarme. - me disculpé bostezando.
Bajé del autobús y me encaminé hacia el instituto.
Como siempre me senté en las escaleras de la puerta principal y esperé a que sonara el timbre. La gente iba llegando hasta que por fin, el ruidoso timbre sonó avisando a todo el alumnado que tenía que acudir a clase.
Entré y me senté en la segunda fila mientras todos los compañeros entraban cada poco tiempo. Me acomodé y esperé a que nuestro tutor llegara con las notas.
Detrás de mí se sentaron las gilipollas de siempre: Samantha, Amanda y Dafne.
Las típicas presumidas que no podían ser ellas sin llevar en el bolso su lima de uñas. Las odiaba y ellas me odiaban a mí.
- ¡Uy! Pero mira a quien tenemos aquí. - se regobizó Sam.
- ¿Qué? ¿Tu padre ha resucitado de su tumba? - comenzaron a reírse.
- Chicas, creo que os habéis... - Amanda se sonrojo.
- Cállate - la interrumpió Dafne.
- Si, lo ha hecho y me ha dejado un mensaje para vosotras. Me ha dicho que parecíais payasos con toda la cara invarnada de maquillaje todos los días. No me extraña que estéis tan solas como la uva. - susurré casi sin levantar el tono de voz.
- Jessica, veo que sigue tan animada como siempre - el profesor entró y se instaló en su mesa como todas las mañanas - Le echaba de menos.
Nuestro tutor se llamaba Lyon, Lyon Sullivan. Era un hombre de unos 20 y tantos de mirada intensa y bastante formal. No parecía un profesor de filosofía.
- ¿Puede dejarse el discurso para otro día y entregar ya las notas? - cavilé mientras me cruzaba de brazos.
- Tan impaciente como siempre.
La clase estalló en carcajadas y el profesor pidió silencio.
- Veréis, el prodecimiento será como el de todos los años: un discurso bastante extenso e incomprendible, la entrega de la notas, tiempo libre al final de la clase y el timbre de salida.
- ¿Podemos comenzar por el final? - exclamó Jeremy desde la otra punta de la clase.
- Me temo que no.
- También podría saltarse el sermón de todos los años. - susurré mientras cruzaba las piernas. La clase acababa de comenzar y ya me encontraba aburrida.
- Comencemos. La verdad es que muchos de ustedes os sorprenderéis con el resultado final de las notas, otros protestaréis y una pequeña minoría no hará nada al absoluto...
Después del trascurso del tiempo, unos 30 minutos más tarde, el señor Sullivan fue llamando al alumnado para la entrega de notas.
- La señorita Dafne Gufni - el profesor hizo una pequeña mueca mientras le entregaba el boletín a la arpía de antes.
- El señorito Jeremy Kirney.
- La señorita Lexie Fill. - Lex pasó por mi lado y me sonrió, le devolví la sonrisa.
Jeremy y Lexie eran mis amigos de clase y la verdad es que me llevaba estupendamente con ellos.
Les echaría de menos estas vacaciones ya que los dos se irían de viaje a Madagascar.
Los dos eran hermanos mellizos ( aunque para mí no se parecían en nada).
- Y por último, la señorita Jessica Voe - me levanté y justamente Sam me puso la zancadilla y casi me dí de bruces contra el suelo.
- Hija de puta - grité con todas mis fuerzas.
- Samantha, vete a dirección - dijo el profesor.
Seguí mi camino y fui a recoger mi boletín.
- Felicidades, se ha esforzado mucho y lo ha conseguido - me susurró en un tono bastante bajo.
- Gracias - sonreí y lo agarré con mis manos.
Volví a mi sitio y guardé las notas en mi bolso.
- Bueno, quedan 20 minutos, pueden charlar tranquilamente hasta que suene el timbre para salir.
Espero que pasen unas confortables vacaciones, se lo merecen por tanto esfuerzo - sonrió.
Lexie y Jeremy se sentaron a mi lado formando un círculo.
- Hola enana - me saludó Jeremy.
- ¡Eyy! No sabes lo que te echaré de menos este verano - pronunció Lex.
Seguimos conversando hasta que sonó el timbre de salida. Abracé a mis amigos y me dispuse a salir. Recogí mis cosas, ya no había nadie en clase salvo el profesor.
- Bueno, que tenga unas felices vacaciones.
- Gracias Lyon - susurré fríamente.
Nos dimos un cariñoso abrazo y salimos por la puerta principal.




Narra Miriam:



Estaba con Coque jugando al futbolín cuando me llamó Jessy.Me dijo que su madre le dejaba ir toda la semana a su casa, lo suponía. Jessy parecía enfadada no le hable del tema y más tarde se despidió no tenía muchas ganas de empezar una conversación. Estaba rara, extraña. No sabía que le ocurría. A lo mejor solo son imaginaciones mías.
Más tarde, a las 4 ,sonó mi teléfono.
Era Henry. Me explicó que necesitaba verme porque tenía algo muy importante que contarme desde mucho tiempo,le dije que hoy no podía porque Jessy se quedaba a dormir en mi casa pero que mañana podría acudir y me lo contaba con más tranquilidad. Decidí sacarme el tema de la cabeza.




Narra Henry:



Llamé a Miriam, ella era la única en quien podía confiar para contarle lo que me preocupaba realmente. Siempre me apoya y seguro que me dará un buen consejo. Estaba tan perdido que no sabía lo que hacer
Así fue nuestra conversación.
- Hola Minnie.
- Hola Henry, ¿ocurre algo?
* Creo que noto mi tono de preocupación.*
- Pues...necesito tu ayuda mira es que tengo que contarte algo importante y necesito que me des tu opinión.
- Henry lo siento,se que es muy importante pero dentro de unas horas va a venir Jessy a dormir en mi casa toda la semana y no puedo ayudarte. ¿Te parece que quedemos otro día?
- No pasa nada,podré esperar. ¿Mañana entonces?
- ¿Mañana? Si claro,dejaré que mi hermano se ocupé de Jess.
- Gracias Miriam, no sé como agradecértelo. Siempre estas ahí cuando lo necesito - suspiré.
- No tienes que darlas, no es nada - sonrió desde la otra línea.
- Gracias enserio. Buenas noches y hasta mañana entonces - me despedí.
- Igualmente.
Colgué.
Estaba deseando que llegara el día siguiente para contárselo todo,seguro que me comprendía, aunque también me sentía inseguro,tal vez le parecería una locura o un hecho de la vida que aún está por llegar...




Narra Coque:



Estaba jugando al futbolín con mi hermana pequeña y justo en ese momento su amiga le llama y me deja colgado con la partida a medias.
Yo mientras tanto,miré mi móvil. Tenía un mensaje.
- Mañana por la tarde nos vemos en el cine. Tengo muchas ganas de verte.
- Por supuesto. Yo también. Hasta mañana.
Volvió mi hermana guarde el móvil rápidamente y seguimos con la partida.Pronto llegaría Jess. La verdad es que tenía mucha curiosidad por descubrir quien era la mejor amiga de mi hermana. Siempre hablaba de ella.
Se nota que eran amigas del alma...




domingo, 15 de junio de 2014

CAPÍTULO 1: UN SIMPLE COMIENZO




DÍA:27 DE JUNIO













Narra Miriam:





"Mi historia. suena extraño pensar en tu vida y en las consecuencias de por qué eres quien eres o dejas de serlo. Nunca piensas en lo bueno si no que te centras en las cosas negativas consumiéndote en una gran moral.


Yo sólo era una chica de 18 años con un pasado inexplicable. Aún me quedaban muchas cosas por vivir...


Empezaré por hablaros de mi pasado. Cuando nací todo era perfecto, mis padres y mi hermano que me llevaba exactamente 1 año convivíamos en mi actual vivienda: una casa unifamiliar que era de un gran y extenso tamaño aunque bastante apartada de la ciudad principal de Barcelona. A los dos años, mis padres me ingresaron por primera vez en la guardería, el primer día temblaba ante mis nuevos compañeros y la profesora Lisian del centro. 


Me fui acostumbrando hasta que cumplí los 4 años y pasé a mi nueva etapa: el colegio.Era totalmente diferente a la guardería, más grande, más profesores, un patio para jugar al fútbol... Me sorprendí lo suficiente pero mi alegría y felicidad duró poco tiempo al recibir la noticia de que mis padres comenzaban su nuevo trabajo como periodistas por el resto del mundo, lo que suponía que tendrían que viajar y afastarse de mí.


Cuando llegó la mañana de la despedida, abracé fuertemente a mi madre con lágrimas en los ojos suplicándole que se quedará mientras ella susurraba y repetía varias veces que vendría a verme por lo menos una vez al mes.


Al irse, nuestra abuela cuidó de nosotros. Fui creciendo a medida que iba aprendiendo a guiarme por la vida. Conocí a Jessy y Henry mis actuales mejores amigos, salí por primera con un chico y aprobé todos los cursos hasta el 1 año en el instituto.


Mis padres lamentablemente me habían mentido. Hacía casi dos años que no venían a visitarme, ni siquiera por mi cumpleaños.


Me enfadé muchísimo con ellos y Coque me explicó que lo hacían por nosotros no porque ellos quisiesen abandonarnos y dejarnos tirados.


En mi segundo año en el instituto, la abuela falleció por causas desconocidas. Mis padres regresaron a Barcelona y dejando a Coque de mi cuidado volvieron a marcharse cuando las cosas volvieron a calmarse y a ser normales, como siempre.


Fui creciendo, mi hermano me educó, me preparaba la comida...fue como mi padre biológico.Me ayudó a sacarme el título y aún hoy con 18 años sigue cuidándome y protegiéndome como cuando era una niña pequeña. A veces,se lo agradezco y otras discutimos por ello aún así, él es mi única compañía, mi única familia y siento un cariño muy especial por él.


Ahora básicamente sabéis un poquito de mi vida aunque no lo sabéis exactamente todo..."




Acababa de terminar hace una semana las últimas clases, lo deseaba desde hace muchísimo tiempo ( desde mitad de curso).

Me asomé por la ventana de mi habitación para contemplar la noche de verano. La noche permanecía oscura, la luna se presentaba en cuarto menguante y destacaba su tierno brillo ante todo lo negro. Además, miles de estrellitas de diferentes tamaños y formas componían el cielo acompañando a la luna. Me encantaba.


- ¿Te diviertes? - me dí la vuelta y observé a mi hermano apoyado en la puerta mirándome fijamente con los brazos cruzados.


- Mmm... así que ahora me espías...¿Lo leíste en alguno de tus libros? - le reproché.

- Sólo quería verte, no has dicho nada desde ayer. No deberías comportarte así con papá y mamá. Sabes que tienen mucho trabajo y no pueden permitirse venir a vernos todos los meses.


Creo que no os había hablado del día anterior cuando mis padres realizaron su visita de cada seis meses. Estaba enfadada porque Coque no entendía que no nos hacían caso y pasaban de nosotros. Vivían del trabajo y abandonaban a sus hijos por ello.


- No quiero hablar del tema. ¿Ok? - protesté mirándole con recelo y dirigiendo la mirada hacia la penumbra de la noche.


Mi hermano se adentró en la habitación y dando ligeros pasos, se sentó a mi lado apoyando su mano en mi hombro izquierdo sin decir ni una palabra.

Después, se levantó al mismo tiempo que se dirigía a la salida de mi cuarto.


- No lo entiendes. Siento como si nunca hubiera tenido padres, como si fuera una niña adoptiva que cada poco tiempo es cuidada por una persona diferente. Primero la tía Anastasia, la abuela y ahora tú. ¿Dónde coño han estado mis padres cuando realmente los necesitaba? En ningún sitio, nunca me han ayudado. Para mí, tú eres mi padre y ellos son sólo unos extraños que vienen a vernos una vez al año - vuelve a cerrar la puerta de la habitación y se gira para mirar mi expresión.


- Te entiendo. Ellos hacen lo que pueden. Tienes que entender que trabajan para mantenernos a ambos, para que no pasemos necesidad y vivamos sin ningún tipo de antojo.Lo hacen por nosotros y te juro que si ellos pudiesen, elegirían estar aquí con nosotros.


- Yo no quiero dinero, yo quiero tenerlos a ellos conmigo.


- Pero eso no puede ser, Miriam - me sonrió compasivo.


- Ahora ya no importa. Vete,por favor. Necesito estar a solas - suspiré y desvié la mirada.


Escuché el chirriante sonido de la puerta al cerrarse.


Pensé detenidamente en todo lo que mi hermano me dijo. ¿Mantenernos? Ellos podían hacerlo perfectamente sin tener que mudarse y viajar por todo el mundo para conseguirlo. No entendía porque mi hermano estaba de acuerdo, le haría entrar en razón fuera como fuera.


Me senté en mi cama y deslicé mis dedos por el patrón del móvil. Vislumbré varias notificaciones en twitter entre ellas un tweent de Jessy.


Ponía:



@Minnie<3  No puedo dormir. ¿Apuesto a qué estás despierta? ;)


*Sonreí y pulse "Responder" sabiendo que estaría atenta al móvil*


@JessicaVoe Yo tampoco puedo dormir.


*Al poco tiempo, Jessy me contestó.*


@Minnie<3  ¿Qué te preocupa?


*Continuamos hablando*


@JessicaVoe Ayer mis padres vinieron a visitarnos. Me mosqueé. ¿Te puedes creer que después de 6 meses sin verlos se presenten tan panchos sin dar explicaciones?


@Minnie<3 ¿Ni les miraste a la cara?


@JessicaVoe Me escondí en mi cuarto evitando cruzarme con ellos.


@Minnie<3 Jobaa, perdona que te lo diga pero el trabajo de tus padres es una mierda.


@JessicaVoe Lo sé. Por cierto, ¿qué haces despierta aún? ¿No tienes que ir a buscar las notas mañana?


@Minnie<3 Si pero mi hermano pequeño no deja de llorar. No puedo dormir :'(


@JessicaVoe Pobrecilla. ¿Qué te parece si por una vez vienes a dormir a mi casa aunque solo sea por una semana?


@Minnie<3 Ya sabes que mi madre nunca me ha dejado quedarme a dormir en tu casa por tu hermano básicamente. ¿Crees que hará una excepción?


@JessicaVoe Bueno...Dile que mi hermano ya no vive conmigo, que se ha mudado o lo que sea. Nunca se enterará y así te lo presento ya que nunca lo has conocido en persona.


@Minnie<3 Mmm...está bien. Lo hablaré con mi madre, no es tan fácil tener 17 años y medio.


@JessicaVoe Si fuera por mí, te quedarías todas las vacaciones de verano hasta que comenzaran de nuevo las clases. (A ti a mí no)


*Sonreí sacándole la lengua a la pantalla del móvil.*


@Minnie<3 ¡¡¡Capullaa!!! ¿No es injusto que a mí me quede aún otro año más y tú ya hayas terminado?


@JessicaVoe Buena pregunta...


@Minnie<3 Por cierto, ¿sabes qué? No sabes de lo que me acabo de enterar.


@JessicaVoe ¿No me digas que tu hermano se ha callado la boca?


@Minnie<3 No, ¡Ojála!
Adivinas.


*No tenía ni idea de lo que Jessy estaba planeando*


@JessicaVoe ¿Se te han terminado los chicles?


@Minnie<3 ¿A qué viene eso?


@JessicaVoe Yo que sé. Fue lo primero que se me vino a la cabeza.


@Minnie<3 Jajaja. Se me han terminado eso si. Pero no es de eso de lo que tengo que hablarte.


@JessicaVoe Pues dímelo de una vez, coño.


@Minnie<3 ¡Que @AurynOficial estará en Barcelona el 5 de junio firmando su nuevo disco!


@JessicaVoe ¡¡¡WOAAA!!! ¿¿¿Enserio???


* Era una gran noticia y sin duda no pensaba perdérmelo. Fui y soy una gran fan de Auryn ya que sus canciones me encantan y tienen un gran estilo musical.*








Narra Jessy:






" Antes de todo me presento. Me llamo Jessica Voe y tengo 17 años casi 18. Vivo muy cerca de la casa de mi mejor amiga y acabo de terminar 1ero de Bachillerato. 


Mi vida ha sido muy personal y fuera de lo normal.


De pequeña, me crié con mi padre y con mi madre. Mi familia no tenía mucho presupuesto para convivir pero aunque no mantuvimos una mansión, ni fuera a un colegio privado yo era feliz, pasaba la mayoría del tiempo con mi padre ya que mi madre era la que trabajaba como agricultora en la casa de los vecinos Khaled.


Estaba muy unida a mis padres hasta que, al cumplir los 9 años ellos decidieron divorciarse dándome a elegir con quién pasar el resto de mi infancia. 

Al tener un gran aprecio por mi padre, lo elegí a él y mi madre desapareció y solo nós llegaba la pensión por su parte desde muy lejos.


Mi padre lo fue superando hasta que se volvió a enamorar de otra mujer. Era una chica muy linda, morena de pelo rizo, ojos azules claro y bastante presumida. 

Cuando cumplí los 12 años, ellos decidieron casarse y mi padre por fin encontró trabajo aunque a finales del año, le despidieron. La crisis no tardó en inundarnos de nuevo hasta que mi madrastra decidió salir de la ruina y comenzó a trabajar de prostituta sin la aprobación al 100 por 100 de mi padre a quien no le fascinaba la idea.  La crisis desapareció por completo.


Fui creciendo y haciéndome cada vez más madura. Mi madrastra esperaba un bebé de mi padre, la idea de tener un hermanito no me desgustó pero tampoco me encantó. 

El año pasado sucedió la gran tragedia que aún me sigue persiguiendo hoy en día. 


Un día de tormenta de verano, mi padre y mi abuelo volvían del campamento que realizaban siempre todos los veranos. Papá conducía mientras que el abuelo ordenaba todo el material de pesca. 

Las carreteras eran extremadamente peligrosas sobre todo a esas horas de la noche y así fue como un camión no logró verlos y se estrelló contra el coche de mi padre. 

Ya era demasiado tarde cuando la ambulancia llegó, mi padre falleció en el impacto al igual que el camionero del otro vehículo y mi abuelo, murió en el hospital debido a las graves heridas a causa del accidente. Al descubrirlo, caí en una gran depresión y lo fui superando poco a poco. Mi madrastra era el único familiar que me quedaba y después de unos 9 meses del accidente, nació quien sería mi nuevo hermanito, Logan. 





Sentí un vacío muy grande en mi corazón al darme cuenta de que papá no había podido presenciar el nacimiento de su 2 hijo.
Mi madrastra era muy severa y manipuladora conmigo aunque me ofreció una gran educación y me crió aún sabiendo que no era su hija biológica. 
Mi hermano ahora mismo tiene 3 meses y como todos los bebés de este mundo, no deja de llorar. A veces, le odio pero la verdad es que es muy cariñoso y tierno. 

Aunque mamá no me deja acercarme a él por su propia seguridad, ni siquiera cogerlo en brazos. Para ella Logan ( El nombre del pequeño) lo es todo y es lo único que le queda de su esposo fallecido.


Hecho de menos a mi padre... "




Era muy tarde y me encontraba en mi cuarto escuchando música para no tener que aguantar, ni escuchar los lloros de mi hermano pequeño.

Mientras, chateaba con Miriam. Le conté que Auryn vendría a realizar una firma de discos en la calle Primera Barça cerca de Carrefour justo en Barcelona.

No se lo había comentado aún a mi madre por miedo...

Quería ir, es más tenía que ir.
Una oportunidad así no se puede dejar pasar.


@Minnie<3  Tengo que hablarlo con mi madre antes de darte una respuesta fija sobre si iré o no iré.


*Miriam no sabía nada sobre el divorcio de mis padres. Ni siquiera sabía que a la que llamaba "mi madre" era realmente mi madrastra*


@JessicaVoe Tú vendrás. Tranquila, si no te deja yo me encargo de hacer que cambie de opinión.


@Minnie<3 Es mejor que no te metas con mi madre o acabarás mal, ya verás.


@JessicaVoe Ya veremos... La convenceré. Tú vendrás conmigo. Una oportunidad así no se puede dejar pasar así por las buenas.


@Minnie<3 Escucha. ¡¡¡Mi hermano al fin a cerrado el pico!!!


@JessicaVoe ¡¡¡Por fin, me alegro muchísimo!!!


@Minnie<3 Mañana iré por la mañana a recoger las notas y por la tarde, después de hablar con mi madre, intentaré quedarme a dormir una semana en tu casa.


@JessicaVoe ¿A las seis te viene bien?


@Minnie<3 Si, por supuesto. Ya verás que bien nos lo pasaremos gastándole bromas a tu hermano.


* Al poco rato, mi móvil volvió a sonar. Descubrí que alguien se había entrometido en nuestra conversación. Me dí cuenta de que era el hermano de Miriam.*


@JessicaVoe @Minnie<3 Dejad ya de petar que son las 3 de la madrugada e iros a dormir de una vez. Por cierto, vuestras bromas no me harán efecto. Buenas noches ;/


@Minnie<3 @Coquito3000 Métase en sus asuntos. No puede obligarnos a cerrar el pico ;) ¡Buenas nochees!


@JessicaVoe @Minnie<3 ¿Nos conocemos?


@Minnie<3 @Coquito3000  No. Soy Jessy, por cierto. Una amiga de su hermana.


@JessicaVoe @Minnie<3  Ah, bien. Yo me llamo Coque. Encantado :8


@Minnie<3 @Coquito3000  Hasta mañana...


@JessicaVoe @Coquito3000 Cállate, ser inerte.


@JessicaVoe @Minnie<3 VETE A DORMIR. PD: Cierra la puerta de tu cuarto que da claridad.


@JessicaVoe @Coquito3000  NO ME DA LA GANA. PD: Me dá pereza levantarme.


Sonreí y les dejé conversar a los dos solos. El hermano de Miriam parecía amable y divertido aunque por twitter era difícil imaginarse su forma de ser. Espié su foto de perfil y sus seguidores.

Al lado del nombre, ponía "TE SIGUE". Era demasiado extraño que al acabarme de conocer ya me siguiera en las redes sociales.
Decidí darle a "Seguir" y a "Favorito" para que me llegaran sus tweent directamente al móvil cada vez que twitteara. Seguí cotilleando hasta que me encuentré con...¡100K SEGUIDORES!

¿A caso resultaba ser tan famoso? Mi móvil sonaba cada poco tiempo. ¿50 notificaciones? Me parecía que estos dos se habían pasado un poco hablando.

Miré las interacciones y me encuentré con una multitud de chicas mencionándome en sus tweents y también mencionando al supuesto hermano de Miriam.


Leí alguno antes de irme a dormir:

@JessicaVoe 2@Coquito3000 ¡Qué suerte! Sin conocerte de nada llegas y contesta a tus tweents.


@JessicaVoe 2@Coquito3000 ¡¡¡Precioso!!! Respóndeme. No es justo que le respondas a ella y a mí no.


@JessicaVoe 2@Coquito3000 Ya sabes, a dormir, enano. Buenas noches. Te quiero.


@JessicaVoe 2@Coquito3000 Oinnss... eres tan mono...


@JessicaVoe 2@Coquito3000 OK ¿No?


Comencé a partirme de risa. Antes de irme a dormir, silencié el móvil y finalmente, me acosté pensando en Coque.
¿Enserio causaba ese efecto en las chicas? ¿Tan guapo decía ser? ¿Por qué me comía la cabeza con tonterías?

Me tumbé abrazando a mi conejito de peluche y me quedé dormida al poco rato...




Narra Miriam:



Mi hermano era un metomentodo, no tenía derecho a vigilarme en mis redes. No era justo. Decidí descansar ya que tenía mucho sueño. Apagué las luces de mi cuarto y me dormí pensando en la firma de discos. Quería ir...