DÍA: 25 DE JULIO
Narra Jessy:
Me desperté por la mañana. El mes a transcurrido notablemente bien. Desde la firma han ocurrido numerosas cosas.
Estaba muy contenta aunque tuviese que regresar a casa después de una gran semana con mi mejor amiga.
{ FlashBack }
Domingo, 5 de julio
Nos encontrábamos Coque y yo en su coche charlando apreciablemente:
- Te quiero - le cogí la cara con mis dos manos y le acaricié la mejilla con suavidad mientras me apegaba más a él. Coque se mantenía inmóvil y me miró fijamente buscando la respuesta en mi mirada.
Poco a poco, nos fuimos acercando más sin quitarnos el ojo de encima mutuamente.
- No...no puedo hacerlo - se separó de mi bajando la cabeza con culpabilidad.
- ¿Qué no puedes? ¿Mirarme? - sonreí descaradamente ignorando sus palabras.
- No estoy para bromas, Jess - susurró sin mirarme incorporando su postura.
- Perdona - me disculpé.
- ¿Me pides disculpas por bromear o por intentar besarme? - negó con la cabeza y salió del coche dejándome completamente sóla.
Salí detrás de él cogiéndole del brazo.
- Oye... no intentaba en ningún momento... - bajé la cabeza sonrojándome.
- Tranquila, ha sido culpa mía te he dado demasiadas confianzas. ¿Si? - me miró desafiante.
- Me has...rechazado - sonreí bajando la cabeza.
- Jess, yo...no quiero hablar de esto. Sólo...olvidemos lo que ha pasado. ¿Quieres? - se giró y abrió la puerta con firmeza - ¿no piensas entrar?
- Mi madre me ha...llamado. Tengo que irme. Recogeré mis cosas y me iré a casa - entré con decisión y le miré fijamente sonrojándome.
- Valla, Miriam se disgustará. Bueno...haz la maleta y luego te llevo a casa. ¿Te parece? - me sonrió entrecortadamente.
- Si. Gracias. No tienes porque hacerlo.
- Lo sé pero quiero - subió las escaleras encerrándose en su cuarto.
Vamos...que he empeorado aún más las cosas...¿Qué coño siento por este chico? ¿Por qué me importa tanto lo que piense o deje de pensar sobre mi?
Bueno...al final, Coque me llevó a casa y se despidió de mi al igual que Miriam.
Vanessa me esperaba ansiosa y nada más llegar, me obligó a lavar los platos. Decidí no protestar y tener la tarde tranquila.
{ Fin del FlashBack }
El resto de mes, pasó con normalidad.
Miriam y yo nos veíamos los fines de semana. Coque, al verme, me miraba y a veces, nos quedábamos charlando aunque...estaba frío conmigo, no era el mismo de siempre.
Miriam, Pris y yo comenzamos a quedar para preparar la canción para el concierto.
Pris se unió a nosotras con facilidad y la verdad es que me empezó a caer mucho mejor. Me disculpé con ella por comportarme tan absurdamente el día de la firma y le pedí que se olvidase de todo y que volviésemos a empezar de cero pero esta vez con buen pie. Pris aceptó amablemente.
Al largo del mes, las peleas con mi madrastra fueron aumentando hasta llegar a las manos. Me acostumbré tanto que ya me daba exactamente igual.
Pues...un 25 de julio, me desperté por la mañana pensando en que mañana sería mi decimoctavo cumpleaños, al fin.
La verdad es que me sentía muy emocionada pero a la vez...llena de tristeza en mi interior.
No dejaba de pensar en lo ocurrido con Coque el día de la firma.
¿Enserio intenté besarle? No estoy segura.
La verdad es que me sentía muy emocionada pero a la vez...llena de tristeza en mi interior.
No dejaba de pensar en lo ocurrido con Coque el día de la firma.
¿Enserio intenté besarle? No estoy segura.
Narra Miriam:
Un día, sólo un día quedaba para el cumple de mi mejor amiga. Tenía un regalo perfecto.
También, planeé una fiesta de cumpleaños en mi casa para celebrar un día tan especial. Invité a treinta personas y me encargué de todos los materiales necesarios para organizarla. Sólo me faltaban los últimos retoques y mañana por la mañana, empezaría a organizarlo todo.
También, planeé una fiesta de cumpleaños en mi casa para celebrar un día tan especial. Invité a treinta personas y me encargué de todos los materiales necesarios para organizarla. Sólo me faltaban los últimos retoques y mañana por la mañana, empezaría a organizarlo todo.
Hoy tenía pensado ir a visitar a Henry, a ver si se había decidido ha contarle a Érica la verdad sobre lo que sentía por ella.
Me levanté y me preparé para ir a su casa.
Me levanté y me preparé para ir a su casa.
No me despedí de Coque porque seguía durmiendo así que le dejé una nota indicándole mi paradero.
Y...sin más, me encaminé hasta la morada de Henry. En el camino, estuve pensando en mi futuro.
Debería de comenzar a buscar trabajo.
Narra Coque:
Era una dulce mañana de julio. Por la mañana, entré en el cuarto de Miriam y me sorprendí al no verla allí. Busqué en toda la casa aclamando su nombre y finalmente, al entrar en la cocina, vislumbré una nota supuestamente de ella.
Sonreí y empecé a prepararme el desayuno.
Después de una semana de la firma, solucioné las cosas con Érica y lo aclaramos todo. Ahora, no debo preocuparme por nada más...
Después de una semana de la firma, solucioné las cosas con Érica y lo aclaramos todo. Ahora, no debo preocuparme por nada más...
Narra Henry:
Estaba despierto en la sala viendo mi serie favorita cuando escuché que llamaban a la puerta.
Abrí la puerta, era Miriam llevaba casi 3 semanas sin verla. Debía de estar muy ocupada.
- Hola Henry. ¿Puedo pasar? - sonrió abrazándome-
- Hola - exclamé siguiéndole el abrazo - Claro, pasa, anda.
Pasó al recibidor y miró a su alrededor con detenimiento.
- Vén, hablemos en la sala - sonreí dirigiéndome hasta ella.
Entramos y nos sentamos en el sofá. Apagué el televisor y miré expectante a Miriam. Me imaginaba de que se trataba su visita.
- Vén, hablemos en la sala - sonreí dirigiéndome hasta ella.
Entramos y nos sentamos en el sofá. Apagué el televisor y miré expectante a Miriam. Me imaginaba de que se trataba su visita.
- Hace un mes, te aconsejé. He venido para averiguar si has seguido mi consejo - me dice con seriedad.
- ¿ Hablas sobre lo de Érica? ¿No?
Asintió mirándome fijamente.
- Tu consejo lo entendí. Quieras que se lo diga pero quiero que me expliques el por qué.
Asintió mirándome fijamente.
- Tu consejo lo entendí. Quieras que se lo diga pero quiero que me expliques el por qué.
- ¿Eso significa que aún no le dijiste que la querías? - exclamó anonadada.
- Explícame, ¿por qué insistes en que se lo diga? - la ignoré.
- Explícame, ¿por qué insistes en que se lo diga? - la ignoré.
- Cuando sientes algo por una persona, debes decírselo porque luego ella se enamora de otro chico, se marcha de la ciudad o se olvida completamente de ti y ya no puedes hacer nada. No puedes dejarlo pasar, Henry - pronunció con dulzura mirándose los nudillos.
- Entiendo, piensas lo mejor para mi - sonreí.
- Algo así. Haber, yo nunca he sentido algo parecido y no sé verdaderamente lo que es...estar locamente enamorado de una persona pero...debes luchar por ella, Henry. Aún no lo has intentado - se sonrojó y bajó la cabeza con remordimientos.
- Y...¿qué hago exactamente? Nunca...me he encontrado en una situación así. Tratar con las chicas nunca me ha resultado tan complicado - me rasqué la nuca indeciso.
- Es muy fácil, solo debes comportarte como con todas las demás. Quedar con ella, ser tú mismo y decirle todo lo que me dijiste a mi. Hazlo, si ella de verdad es tu amiga lo seguirá siendo después de decírselo.
- Cuando estoy con ella...se me olvidan las palabras. No creo que pueda decírselo. Érica es diferente a todas las demás, ella de verdad...me importa - sonreí sonrojándome.
- Toda saldrá bien. Ya verás - me miró con dulzura cogiéndome de la mano.
- No sé - levanté la mirada.
- Joder Henry, hoy estás muy negativo.
- Nunca has amado tanto a una persona que al decirle que la amas... tienes miedo a perderla y no volver a verla nunca. No lo entiendes, porque no lo has sentido ni lo has vivido, joder.
La quiero - susurré levantando la voz - Perdón, no pretendía... enfadarme sólo...
La quiero - susurré levantando la voz - Perdón, no pretendía... enfadarme sólo...
- Oye... lo entiendo. Es ...realmente difícil pero creo que lo mejor es que lo intentes. Sólo te pido eso, que lo intentes - mencionó bajando la mirada mientras se mordía el labio inferior.
- Quedaré con ella este fin de semana - me rendí.
- ¡¡¡Bien!!! Lo conseguí - exclamó emocionada.
- Lo intentaré, así que no te prometo nada.
- Testarudo - puso los ojos en blanco intentando reprimir una sonrisa.
- Una cosa, mañana es el cumpleaños de Jessy. ¿No? - recordé cambiando de tema.
- Si, por cierto, estás invitado. Es mañana, en nuestra casa a las 17:00. Este año, me encargaré yo de preparar la fiesta - sonrió.
- Gracias por invitarme, iré encantado. Si te encargas tú este año...será perfecta.
- Pelotero - arqueó una ceja.
- Tengo que comprarle un regalo - pensé en alto.
- Bueno...yo ya se lo tengo preparado - miré el reloj de la sala - Dios, que tarde se me ha hecho. Tengo que irme - se levantó.
- Antes de irte - me erguí - ¿Alguna idea sobre que regalarle a Jessy? - sonreí sin remota idea.
- Solamente una palabra: ROPA - me miró dirigiéndose hasta la entrada.
- Gracias - sonreí abriéndole la puerta - Ya hablaremos o eso espero.
- Por supuesto, gracias a ti - me guiñó un ojo y salió por la puerta.
- Adiós - se despidió.
- Hasta mañana - le dediqué una dulce sonrisa y cerré la puerta.
Miriam tenía razón. Debo decírselo a Érica sea como sea...
- Tengo que comprarle un regalo - pensé en alto.
- Bueno...yo ya se lo tengo preparado - miré el reloj de la sala - Dios, que tarde se me ha hecho. Tengo que irme - se levantó.
- Antes de irte - me erguí - ¿Alguna idea sobre que regalarle a Jessy? - sonreí sin remota idea.
- Solamente una palabra: ROPA - me miró dirigiéndose hasta la entrada.
- Gracias - sonreí abriéndole la puerta - Ya hablaremos o eso espero.
- Por supuesto, gracias a ti - me guiñó un ojo y salió por la puerta.
- Adiós - se despidió.
- Hasta mañana - le dediqué una dulce sonrisa y cerré la puerta.
Miriam tenía razón. Debo decírselo a Érica sea como sea...
Narra Pris:
Mañana, era el cumple de Jessy. Le tenía preparado un pequeño regalo que sabía que le iba a encantar.
Hace una semana, Miriam me contó que se encargaría ella misma de la fiesta y que yo naturalmente estaba invitada. Se lo agradecí muchísimo ya que pensé que nos lo pasaríamos fenómenal.
Hace una semana, Miriam me contó que se encargaría ella misma de la fiesta y que yo naturalmente estaba invitada. Se lo agradecí muchísimo ya que pensé que nos lo pasaríamos fenómenal.


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