jueves, 3 de julio de 2014

CAPÍTULO 4: PODEROSA SATISFACIÓN


DÍA:28 DE JUNIO










Narra Miriam:




Me había quedado profundamente dormida trás esperar a que Jessy llegará y se instalara.
Escuché el sonido de unos pasos, pensé que sería ella así que me levanté y me acomodé la melena ligeramente despeinada.

La puerta se abrió y Jessy entró en el cuarto. Me miró con la mirada perdida y yo me limité a esquivar su mirada y a cruzar los brazos en modo de desacuerdo.

-Mmm...yo... - comenzó a juguetear con su pie izquierdo.

- ¿Qué Jessy? ¿Qué? ¿No tienes nada que decirme? - grité golpeando el suelo con mi pie derecho.

- Yo... - susurró enredando el pelo en sus dedos.

- Son las nueve de la noche. ¡LAS NUEVE! Habíamos quedado a las...¿seis no? - intenté tranquilizarme pero cuanto más hablaba la situación se hacía peor.

- Mmm... si.

- Podrías haber llegado a las tres de la madrugada, con suerte te abriría la puerta.

- Haber, es que...

- ¿Sabes? Me quede dormida esperándote - le miré con desprecio.

- ...

- ¿Llegas tres horas tarde a clase con frecuencia? - me miro los nudillos.

- No...

- Si fuera el profesor te echaría fuera a patadas pero... - hablé como para mí en vez de para ella.

- ¡¡¡Puedes callarte de una puta vez!!! - me gritó agitada y irritada.

Ella esperó un rato y prosiguió hablando.

- ¿Ahora puedo explicarte porque llegué tarde sin interrupciones? - mencionó suspirando suavemente.

Asentí temiendo si me volvería a gritar o no.

- Verás...fui por las notas y a las cinco me encaminé hacia tu casa pero el coche de mi madre se averió así que no tuve más remedio que venir andando.

- ¿Y te llevo tanto tiempo llegar? - pregunté intrigada.

- No, llegué más o menos a las siete pero tu hermano y yo nos estuvimos "conociendo".

- O sea... que me dejaste tirada por mi hermano... ¡Perfecto! - pronuncié con ironía.

- ¡Él me entretuvo! No es mi culpa.

- Bueno, no importa. Llegar has llegado.

- Minnie, habrá que ir cenando, ¿no?

- Mmm... creo que es mejor pasar...

- ¿Por? - preguntó sonriente.

- Mi hermano está preparándonos la cena y me temo que no cocina muy bien - pongo cara de desilusión.

Comenzamos a partirnos de risa.

- Bueno...no creo que cocine peor que yo...- añadió.

- Como se nota que nunca has probado ninguno de los platos de mi hermano. Tal vez se le dé bien muchas cosas pero cocinar...

Seguimos hablando y Jessy me enseñó sus notas. También me contó que a pesar de ser un año técnicamente pésimo echaría de menos a su profesor de química y al resto de sus compañeros.
La verdad es que al preguntarle lo ocurrido con su madre al consultarle si ella accedía a dejarle quedarse a dormir conmigo una semana, Jessy intentó disuadirse y finalizar el tema. Me contestó con monosílabos y cambio de tema inmediatamente.

- Oye, ¿puedo preguntarte una cosa sobre tu hermano? - preguntó sonrojándose.

- Por supuesto.

- ¿¿¿ Por qué tiene 100K seguidor@s en Twitter??? - levantó el tono de voz con curiosidad.

- Ohh, es eso. Es po...

- ¡¡¡Niñas!!! Comer - anunció Coque.

- Vaya. Tenemos que bajar. Vamos.

Bajamos rápidamente y nos sentamos en la cocina.

- Buenas.

- Hola Jess - le respondió Coque - espero que te guste la lasaña.

- ¡EHH! ¡¡¡Yo también existo!!! - grité con frialdad.

- Tú siempre estás por desgracia - soltó mi hermano.

- Maldito, hijo de perra - inflé los mofletes cruzando los brazos mientras mi hermano sonreía.

- Se enfada por todo - sonrió apreciablemente a Jessy.

Ella sonrió y comenzó a comer. Me miró con desagrado, entendí perfectamente lo que quería decirme. Nos había preparado lasaña de verduras,como cocinaba fatal tenía un sabor horroroso.

- Coquito, ¿nos traes algo de beber? - puse de excusa.

- Ahora mismo - se levanta y sale por la puerta de la cocina.

Me levantó y cojo mi plato.

- Corre, dáme tu plato. Tenemos poco tiempo - le susurré a Jessy.

- ¿Qué haces? - preguntó dudosa.

- Sólo me desago del veneno - sonreí.
Tiré las dos porciones de lasaña a la basura y cogí un paquete de galletas del armario pequeño de la cocina.




- Toma - se lo lancé a Jess - sobreviviremos con esto.

Sonrió y se guardó el paquete en el bolsillo de su pantalón.

Coque regresó con la botella de agua y al contemplar nuestros platos vacíos se quedó sin palabras.

- Vaya,si que teníais hambre - añadió sorprendido.

Después, se sentó y comenzó a comer con tranquilidad.

- Voy un momento al baño - susurré y salí de la cocina.







Narra Jessy:


Mis mejillas se tiñeron de rojo y escondí mi mirada.

- Me ha salido muy sabrosa. ¿Verdad? - sonrió Coque.

- Si jaja.

- Oye, ¿te encuentras mejor? - preguntó preocupado acariciándome la mano desde el otro lado de la mesa mientras me miraba fijamente.


- Si, gracias. Por cierto, ¿puedo preguntarte una cosa? - susurré con timidez mientras mis mejillas ardían.

- Vale, pero solo una - sonrió soltándome la mano.

- V-Verás... ¿por qué t-tienes 100K  s-seguidor@s en T-Twitter? - tartamudeé.

- Te ha costado. ¿Ehh? - sonrió - No sé si te contó mi hermana que hasta hace unos pocos meses yo me dedicaba al mundo de la música. De ahí la multitud de seguidor@s.

-¿Enserio? - no pude evitar mostrar mi sorpresa - y...¿por qué lo dejaste?

- Tengo una carrera como fisioterapeuta y no puedo dejarla.

- ¿Es por tus padres? ¿Ellos quieren que seas algo que tú no quieres ser? - le miré compasiva.

- No, por supuesto, que no - le aprieto la mano tímidamente.

- ¿Entonces?

- Es díficil de explicar pero...

- ¡He vuelto! ¿De qué estáis hablando? - preguntó Miriam entrando de vuelta.

Coque soltó mi mano y se sonrojó mientras me miraba confuso.

- De...mi hermano. Como te decía está creciendo muchísimo y cada día se parece más a mí.

- Jajaja. Vamos a mi cuarto, Jess.

- Vamos - sonrío. Cuando me dí cuenta, Miriam me cogió de la mano llevándome a la salida.

- Gracias - susurró Coque antes de que abandonara la cocina.

Le guiñé un ojo y le dediqué una de mis mejores sonrisas.









Narra Miriam:



Ya eran las once en punto de la noche y Jessy y yo estuvimos hablando un buen rato. Salió el tema de la firma de discos:

- ¿Le preguntaste a tu madre si te dejaba ir?

- No, solo le pregunté si podía quedarme en tu casa toda la semana.

- Bueno hoy es 28. ¿No?

- Aja, domingo- susurré.

- ¿Traíste los CDs? - me preguntó intrigada.

- Si,sabes que yo y mi música nos vamos a todas partes.

Cogí mi mochila y saqué los CDs.

- ¿Ves?

- Bn...Estoy pensando que si hoy es domingo y te quedas una semana el día 5 de julio...¡ ya podemos ir juntas a las firma de discos y ya no se lo tienes que preguntar a tu madre!

- Si,es una idea perfecta pero...¿ has pensado en cómo ir? - susurró.

- Mi hermano accederá a llevarnos. No te preocupes.

- ¿Estás segura? - preguntó dudosa.

- Es su obligación, así que...si.

- Bien. Entonces no hay problema.

- Tengo una cosa para ti.

- Ohh ¿Si? ¿Qué es? - pregunté con entusiasmo.

- Como me dijiste que no te quedaban... - sacó un paquete de chicles del bolsillo y me lo ofreció.

- Ohh, muchas gracias - lo cogí sonriendo.




Mi móvil sonó. Me dí cuenta de que era un WhatsApp de Henry:




[28/06/2010, 23:48] Henry: Miriam, acuerdate. Mañana en mi casa.

*Le respondí*

[29/06/2010, 00:23] Minnie;) : Allí estaré, no te preocupes. Buenas noches...

Más o menos a la una de la madrugada decidimos irnos a dormir.
Cada una se puso su respectivo pijama:


MIRIAM:











                                                   







JESSY:

















                                                                                   







Coque vino a darnos las buenas noches.

- Vaya. ¿Os váis ya a dormir? - se sorprendió.

- Aja - asintió Jessy.

- Pues buenas noches.

Se acercó y me dió un tierno beso en la mejilla.

- Jess - dijo más tarde.

Jessy dejó lo que estaba haciendo y le miró con una sonrisa.

- Buenas noches - le cogió de la mano y repitió el mismo gesto que conmigo - Estás...guapísima.

- Gracias - se sonrojó - tu también.
Jessy se puso de mil colores ante el comentario de mi hermano, me extrañó.

Coque se fijó en su propio vestuario.



- Bueno... Chau.

Se fue y cerró la puerta de nuestro cuarto.


Casi al momento, nos fuimos a dormir. La verdad es que estaba bastante intrigada por lo que quería contarme Henry...




                       

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