DÍA:28 DE JUNIO
Me había quedado profundamente dormida trás esperar a que Jessy llegará y se instalara.
Escuché el sonido de unos pasos, pensé que sería ella así que me levanté y me acomodé la melena ligeramente despeinada.
La puerta se abrió y Jessy entró en el cuarto. Me miró con la mirada perdida y yo me limité a esquivar su mirada y a cruzar los brazos en modo de desacuerdo.
-Mmm...yo... - comenzó a juguetear con su pie izquierdo.
- ¿Qué Jessy? ¿Qué? ¿No tienes nada que decirme? - grité golpeando el suelo con mi pie derecho.
- Yo... - susurró enredando el pelo en sus dedos.
- Son las nueve de la noche. ¡LAS NUEVE! Habíamos quedado a las...¿seis no? - intenté tranquilizarme pero cuanto más hablaba la situación se hacía peor.
- Mmm... si.
- Podrías haber llegado a las tres de la madrugada, con suerte te abriría la puerta.
- Haber, es que...
- ¿Sabes? Me quede dormida esperándote - le miré con desprecio.
- ...
- ¿Llegas tres horas tarde a clase con frecuencia? - me miro los nudillos.
- No...
- Si fuera el profesor te echaría fuera a patadas pero... - hablé como para mí en vez de para ella.
- ¡¡¡Puedes callarte de una puta vez!!! - me gritó agitada y irritada.
Ella esperó un rato y prosiguió hablando.
- ¿Ahora puedo explicarte porque llegué tarde sin interrupciones? - mencionó suspirando suavemente.
Asentí temiendo si me volvería a gritar o no.
- Verás...fui por las notas y a las cinco me encaminé hacia tu casa pero el coche de mi madre se averió así que no tuve más remedio que venir andando.
- ¿Y te llevo tanto tiempo llegar? - pregunté intrigada.
- No, llegué más o menos a las siete pero tu hermano y yo nos estuvimos "conociendo".
- O sea... que me dejaste tirada por mi hermano... ¡Perfecto! - pronuncié con ironía.
- ¡Él me entretuvo! No es mi culpa.
- Bueno, no importa. Llegar has llegado.
- Minnie, habrá que ir cenando, ¿no?
- Mmm... creo que es mejor pasar...
- ¿Por? - preguntó sonriente.
- Mi hermano está preparándonos la cena y me temo que no cocina muy bien - pongo cara de desilusión.
Comenzamos a partirnos de risa.
- Bueno...no creo que cocine peor que yo...- añadió.
- Como se nota que nunca has probado ninguno de los platos de mi hermano. Tal vez se le dé bien muchas cosas pero cocinar...
Seguimos hablando y Jessy me enseñó sus notas. También me contó que a pesar de ser un año técnicamente pésimo echaría de menos a su profesor de química y al resto de sus compañeros.
La verdad es que al preguntarle lo ocurrido con su madre al consultarle si ella accedía a dejarle quedarse a dormir conmigo una semana, Jessy intentó disuadirse y finalizar el tema. Me contestó con monosílabos y cambio de tema inmediatamente.
- Oye, ¿puedo preguntarte una cosa sobre tu hermano? - preguntó sonrojándose.
- Por supuesto.
- ¿¿¿ Por qué tiene 100K seguidor@s en Twitter??? - levantó el tono de voz con curiosidad.
- Ohh, es eso. Es po...
- ¡¡¡Niñas!!! Comer - anunció Coque.
- Vaya. Tenemos que bajar. Vamos.
Bajamos rápidamente y nos sentamos en la cocina.
- Buenas.
- Hola Jess - le respondió Coque - espero que te guste la lasaña.
- ¡EHH! ¡¡¡Yo también existo!!! - grité con frialdad.
- Tú siempre estás por desgracia - soltó mi hermano.
- Maldito, hijo de perra - inflé los mofletes cruzando los brazos mientras mi hermano sonreía.
- Se enfada por todo - sonrió apreciablemente a Jessy.
Ella sonrió y comenzó a comer. Me miró con desagrado, entendí perfectamente lo que quería decirme. Nos había preparado lasaña de verduras,como cocinaba fatal tenía un sabor horroroso.
- Coquito, ¿nos traes algo de beber? - puse de excusa.
- Ahora mismo - se levanta y sale por la puerta de la cocina.
Me levantó y cojo mi plato.
- Corre, dáme tu plato. Tenemos poco tiempo - le susurré a Jessy.
- ¿Qué haces? - preguntó dudosa.
- Sólo me desago del veneno - sonreí.
Tiré las dos porciones de lasaña a la basura y cogí un paquete de galletas del armario pequeño de la cocina.
Sonrió y se guardó el paquete en el bolsillo de su pantalón.
Coque regresó con la botella de agua y al contemplar nuestros platos vacíos se quedó sin palabras.
- Vaya,si que teníais hambre - añadió sorprendido.
Después, se sentó y comenzó a comer con tranquilidad.
- Voy un momento al baño - susurré y salí de la cocina.
Narra Jessy:
Mis mejillas se tiñeron de rojo y escondí mi mirada.
- Me ha salido muy sabrosa. ¿Verdad? - sonrió Coque.
- Si jaja.
- Oye, ¿te encuentras mejor? - preguntó preocupado acariciándome la mano desde el otro lado de la mesa mientras me miraba fijamente.
- Si, gracias. Por cierto, ¿puedo preguntarte una cosa? - susurré con timidez mientras mis mejillas ardían.
- Vale, pero solo una - sonrió soltándome la mano.
- V-Verás... ¿por qué t-tienes 100K s-seguidor@s en T-Twitter? - tartamudeé.
- Te ha costado. ¿Ehh? - sonrió - No sé si te contó mi hermana que hasta hace unos pocos meses yo me dedicaba al mundo de la música. De ahí la multitud de seguidor@s.
-¿Enserio? - no pude evitar mostrar mi sorpresa - y...¿por qué lo dejaste?
- Tengo una carrera como fisioterapeuta y no puedo dejarla.
- ¿Es por tus padres? ¿Ellos quieren que seas algo que tú no quieres ser? - le miré compasiva.
- No, por supuesto, que no - le aprieto la mano tímidamente.
- ¿Entonces?
- Es díficil de explicar pero...
- ¡He vuelto! ¿De qué estáis hablando? - preguntó Miriam entrando de vuelta.
Coque soltó mi mano y se sonrojó mientras me miraba confuso.
- De...mi hermano. Como te decía está creciendo muchísimo y cada día se parece más a mí.
- Jajaja. Vamos a mi cuarto, Jess.
- Vamos - sonrío. Cuando me dí cuenta, Miriam me cogió de la mano llevándome a la salida.
- Gracias - susurró Coque antes de que abandonara la cocina.
Le guiñé un ojo y le dediqué una de mis mejores sonrisas.
Narra Miriam:
Ya eran las once en punto de la noche y Jessy y yo estuvimos hablando un buen rato. Salió el tema de la firma de discos:
- ¿Le preguntaste a tu madre si te dejaba ir?
- No, solo le pregunté si podía quedarme en tu casa toda la semana.
- Bueno hoy es 28. ¿No?
- Aja, domingo- susurré.
- ¿Traíste los CDs? - me preguntó intrigada.
- Si,sabes que yo y mi música nos vamos a todas partes.
Cogí mi mochila y saqué los CDs.
- ¿Ves?
- Bn...Estoy pensando que si hoy es domingo y te quedas una semana el día 5 de julio...¡ ya podemos ir juntas a las firma de discos y ya no se lo tienes que preguntar a tu madre!
- Si,es una idea perfecta pero...¿ has pensado en cómo ir? - susurró.
- Mi hermano accederá a llevarnos. No te preocupes.
- ¿Estás segura? - preguntó dudosa.
- Es su obligación, así que...si.
- Bien. Entonces no hay problema.
- Tengo una cosa para ti.
- Ohh ¿Si? ¿Qué es? - pregunté con entusiasmo.
- Como me dijiste que no te quedaban... - sacó un paquete de chicles del bolsillo y me lo ofreció.
- Ohh, muchas gracias - lo cogí sonriendo.
Mi móvil sonó. Me dí cuenta de que era un WhatsApp de Henry:
[28/06/2010, 23:48] Henry: Miriam, acuerdate. Mañana en mi casa.
*Le respondí*
[29/06/2010, 00:23] Minnie;) : Allí estaré, no te preocupes. Buenas noches...
Más o menos a la una de la madrugada decidimos irnos a dormir.
Cada una se puso su respectivo pijama:
MIRIAM:

JESSY:

Coque vino a darnos las buenas noches.
- Vaya. ¿Os váis ya a dormir? - se sorprendió.
- Aja - asintió Jessy.
- Pues buenas noches.
Se acercó y me dió un tierno beso en la mejilla.
- Jess - dijo más tarde.
Jessy dejó lo que estaba haciendo y le miró con una sonrisa.
- Buenas noches - le cogió de la mano y repitió el mismo gesto que conmigo - Estás...guapísima.
- Gracias - se sonrojó - tu también.
Jessy se puso de mil colores ante el comentario de mi hermano, me extrañó.
Coque se fijó en su propio vestuario.
- Bueno... Chau.
Se fue y cerró la puerta de nuestro cuarto.
Casi al momento, nos fuimos a dormir. La verdad es que estaba bastante intrigada por lo que quería contarme Henry...






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